Project Management con madurez basada en agilidad

Las organizaciones necesitan entregas de productos rápidas y constantes, con una adaptación veloz a los cambios, teniendo siempre como premisa las prioridades del negocio. Para ello, es clave la aplicación de la práctica de Project Management con madurez basada en agilidad.

Madurez es el momento en que la organización ha alcanzado la plenitud vital en Project Management, de acuerdo con un modelo de governance estandarizado y probado que permita alcanzar los objetivos de cada proyecto y los beneficios de la organización. Implica además la existencia de un proceso de mejora continua que impida el retroceso de ese estado de plenitud.

Agilidad es el equilibrio entre la dinámica del negocio y una estrategia eficiente; se encuentra relacionada con la velocidad de respuesta de un proyecto ante las necesidades de los clientes de la organización y el recupero de la inversión. La agilidad constituye la base para la aplicación eficiente de Project Management.

El concepto de madurez basada en agilidad requiere la adopción de las estrategias adecuadas bajo un modelo de governance eficiente: debe ser rápido, responder a los cambios, fomentar fuertes lazos con el cliente e incrementar la capacidad para crear valor.

Para que las organizaciones puedan lograr madurez basada en agilidad –y para que éstas sean más efectivas y sustentables- deben inculcar el valor que la práctica de Project Management les brinda y ser flexibles, adaptándose a la dinámica de su cultura, estructura y políticas, que pueden influir en la dirección y en la salida de cualquier proyecto.

La aplicación de Project Management con madurez basada en agilidad permite a las organizaciones obtener mejoras progresivas, maximizar sus beneficios, el valor del negocio y la valoración de la práctica, permitiéndoles transformarse en dinámicas y competitivas.